Wednesday, June 4, 2014

¿Qué es un Parto Respetado?

Articulo publicado en la revista Mums, mayo 2014

Aquí el articulo completo sin modificar:

¿Qué es un Parto Respetado?



Básicamente un parto respetado es un parto en que los cuidados que recibe una mujer durante el embarazo y el parto es: considerado, amable y basado en evidencia. Profundizando, la única persona que puede responder a esa pregunta por ti eres tú. Tú sabes que quieres y que te mereces en el trato de tu parto. Quizás lo que no sepas es exactamente qué aspecto tiene eso para ti, como conseguirlo, o que pasará. Pero seguro que sabes que te quieres sentir: segura, cuidada, amada, escuchada, apoyada, acompañada, considerada, libre, atendida, empoderada, fuerte, valiente, arropada, sostenida… y quieres que los cuidados que recibas estén basados en evidencia. Es algo muy básico pero que parece que hoy en día cuesta conseguir ya que entre otras cosas, la tasa de cesáreas ronda el 30% en muchos casos, cuando la OMS recomienda que ese número no supere el 10-15%. También hay un alto número de casos de depresión post-parto causados en gran parte por el trato recibido durante el parto. Así que ¿cómo podemos conseguir un parto respetado?



Una Decisión Informada

A veces nos olvidamos que es nuestro cuerpo, nuestro parto y nuestro bebé, y por ello es nuestro derecho ser respetadas en cada momento y tomar nuestras propias decisiones. Uno de los derechos fundamentales que tenemos es de recibir cuidados respetuosos basados en evidencia y saber y entender que intervenciones nos están ofreciendo; los beneficios, las ventajas, los efectos secundarios, los riesgos y las alternativas. Si no hay un riesgo absoluto e inmediato para ti o tu bebé es muy importante saber que tú puedes y tienes el derecho de tomar una decisión informada.



Protocolos, Intervenciones y tus Derechos

A cada paso del embarazo y el parto parece que hay un protocolo, algo que dicen que “tenemos” que hacer, o no hacer. Para empezar no hay nada que “tienes” que hacer, es siempre decisión tuya. Entre las cosas recomendadas hay muy beneficiosas y otras no tanto. ¿Cómo diferenciar? Escuchar a tu instinto y a lo que dice tu cuerpo es una de las cosas que puedes hacer. Pero para ir equipada con información no hay nada mejor que investigar por cuenta propia antes del parto y entender que protocolos e intervenciones están basados en evidencia y cuáles no, cuáles son realmente beneficiosos y cuáles no, cuáles quieres y cuáles no.

¿Cómo conseguir esa información? Habla con varios ginecólogos y comadronas, encuentra la persona con la que sientes una afinidad y ese respeto, alguien con quien te sientas cómoda haciéndola las mil y una preguntas y que te conteste clara y abiertamente. Es imposible investigarlo todo, así que tener a una comadrona o un ginecólogo en quien puedas confiar es esencial, pero no por ello debes de dejar toda la decisión en sus manos y es muy importante investigar las cosas por cuenta propia. Si durante tu seguimiento no estás contenta, tienes el derecho de escoger y cambiar de comadrona o ginecólogo si así lo deseas.

Habla con otras madres y aprende de sus experiencias. Mujeres que ya son madres tienen mucho que aportar y experiencias que compartir, mientras lo hagan desde el respeto y con el ánimo de ayudar escúchales, hazles preguntas; qué les gustó o no les gustó de su experiencia y porqué.

El internet está lleno de buena y mala información, y hay que saber qué información está realmente basada en evidencia. Encuentra las páginas con buena reputación, buen contenido y conocimiento basado en evidencia. Páginas que mencionan estudios en concreto o por lo menos que ponen los enlaces donde puedes encontrar dichos estudios. Una página con muy buena información es http://www.elpartoesnuestro.es/

Lee libros, también hay muchos, ¿cuál escoger? Discierne de la misma manera que harías con internet; que esté basado en evidencia, en los últimos estudios, que vengan bien recomendados y estén basados en el respeto. Un libro recomendado es Opciones para un Parto Suave por Barbara Harper, una comadrona con más de 30 años de experiencia que viaja por todo el mundo formando y certificando a hospitales y a profesionales sanitarios en partos respetados basados en evidencia.

Busca una doula que te acompañe a ti y a tu pareja en vuestro camino, que os pueda ayudar a navegar por toda la información, os de un buen apoyo emocional, y que os pueda ayudar a sentir tranquilos y cómodos durante el trabajo del parto. La evidencia demuestra que tener una doula ayuda a reducir el número de intervenciones y cesáreas, entre otros beneficios. Escoge una doula que sepa que la experiencia se trata de ti, que sepa no interponerse en los cuidados médicos, y con la que puedas crear un buen vínculo.



La Evidencia

Aparte de aprender a escuchar a nuestro cuerpo e instintos los estudios que se realizan sobre el embarazo y el parto son una buena guía para entender nuestras opciones y si es algo que queremos. Además de la importancia de tener cuidados médicos en los que confiar, también es importante tener un entendimiento básico de las intervenciones y protocolos más comunes. Algunas cosas para investigar son: ecografías, tactos vaginales, restricciones de quien te acompaña durante el parto, restricciones de comida y bebida, rotura de bolsa de aguas de manera natural y artificial, vía, suero, inducción, oxitocina sintética, epidural, posturas, monitorización continua, episiotomía, parto de nalgas, cesárea, pujo espontáneo o dirigido, cortar el cordón umbilical antes de que deje de latir, piel a piel, antibióticos en los ojos del bebé, vitamina K, el primer baño, la opción del parto en casa y varios más…

¿Te parece mucho? Tienes 9 meses para prepararte, o más si la preparación se empieza antes. Hay personas que investigan más qué ordenador o móvil comprar, que cómo prepararse para uno de los días más importantes de su vida y de su bebé. Efectivamente dar a luz y nacer es el día más importante para una madre y del ser humano, solo se nace una vez, se merece el mayor respeto.



Lo Fundamental

Hay cosas muy básicas que cada mujer debería saber y tener acceso a ello. Repito, cuidados médicos respetuosos; alguien con buenos conocimientos basados en evidencia y que sepa respetar a su paciente y sus deseos, el dar a luz donde te sientas segura, sea en casa o en el hospital, con ginecólogo o comadrona, y con quien quieras acompañándote; sola, con tu pareja, tu madre, tu hermana, tu hijo/a, tu amiga, tu doula, sólo con una de esas personas, o todas a la vez. ¡Después de todo se trata de ti y tu parto!

Que no se te haga nada sin tu permiso y sin explicártelo antes, nunca (mientras no haya una emergencia); desde un tacto vaginal, romperte la bolsa de aguas, a una episiotomía o una cesárea, tú tienes el derecho de decidir y entender el por qué y todo lo que pasa a cada paso de tu experiencia. Si realmente es una emergencia lo sabrás, porque las cosas cambian muy rápidamente, pero si tienes una duda ¡pregunta!

Tienes el derecho de escuchar a tu cuerpo, de entender, aceptar o negarte a intervenciones o protocolos (especialmente si son innecesarios y no basados en evidencia). Por ejemplo puedes: negarte a tactos vaginales, comer si tienes hambre, y beber si tienes sed, dar a luz en la postura que tu elijas; evitando la postura de litotomía (tumbado) a no ser que tu cuerpo realmente lo pida, ya que es una de las posturas que menos favorece la evolución del parto, empujar espontáneamente, de ser tú quien guíe a tu bebé de tu cuerpo a tus brazos y a tu pecho, de que no corten el cordón umbilical hasta que hayas alumbrado la placenta, de hacer piel a piel, de que no te separen de tu bebé, de nuevamente confiar en tu cuerpo y nutrir a tu bebé de tu pecho sin que te ofrezcan un biberón, de no darle al bebé medicamentos rutinarios e innecesarios, y de que el trato sea respetuoso y basado en evidencia. Muchas de las cosas que se hace por rutina no se hace porque es específicamente necesario en tu caso sino porque esta establecido por protocolos. Cada mujer y cada parto es distinto, por ello es importante que tomes decisiones informadas y que las recomendaciones sean especialmente dirigidas a tus necesidades y deseos.



Tú te mereces un trato digo y con respeto, en el embarazo, parto y siempre. Tienes el derecho y el poder de decisión si tú lo tomas. ¿Y cómo conseguir esto? Investigándolo, pidiéndolo, defendiéndolo y confiando en ti misma y en tu fuerza y capacidad. Solo tú puedes decidir que experiencia quieres y que te hace sentir respetada. Así que infórmate y confía en ti misma. Es tu cuerpo, tu embarazo, tu bebé.

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